Los ancianos o adultos mayores y los niños, tienen muchas cosas en común. Ambos deben aprender a adaptarse a nuevas capacidades, condiciones y comportamientos. Y claramente para llevar esto de la mejor maner,a es bueno contar con los especialistas adecuados, como los que tenemos en Salud en tu Hogar.

Los ancianos o adultos mayores y los niños, tienen muchas cosas en común. Ambos deben aprender a adaptarse a nuevas capacidades, condiciones y comportamientos. Y claramente para llevar esto de la mejor maner,a es bueno contar con los especialistas adecuados, como los que tenemos en Salud en tu Hogar.

Por un lado, las variaciones físicas que experimentan, se deben al deterioro potencial de reserva, provocado por los órganos vitales y los diferentes sistemas del cuerpo. Como consecuencia inmediata de aquello, se va perdiendo la capacidad de reacción ante estos cambios o trastornos.

La vulnerabilidad tanto física como mental de los adultos mayores, los mantiene en constante peligro, incluso llevando a cabo sus actividades cotidianas. Hay que entender que la vejez es algo inevitable, por lo que la calidad de vida que hemos llevado en años anterior, será de gran influencia en la forma en cual viviremos en la última etapa de la vida.

Si hablamos de estos peligros que se pueden encontrar en casa, podemos agruparlos en tres grupos, que son los siguientes:

Caídas: Es una de las mayores preocupaciones de las personas que deben estar al cuidado de un adulto mayor, ya que su movilidad es mucho más reducida. Además, esto se acrecienta aún más cuando al interior del hogar, existen rampas, escaleras o desniveles. Por esta razón es bueno que siempre cuenten con ayuda disponible si es que quieren desplazarse. Una caída puede ser importante, ya que las fracturas provocan un deterioro no menor en la calidad de vida de un anciano. Algunos de los motivos o razones de caídas, son la falta de actividad física, puesto descalcifica los huesos, el consumo de alcohol o sedantes, puesto que disminuyen la capacidad de atención y los problemas de visión.

Quemaduras: Tal como ocurre con los más pequeños de la casa, hay que tomar ciertos resguardos con los adultos mayores, sobre todo en determinados sectores como el baño o la cocina. En esta última los riesgos son latentes, ya que la manipulación de un hervidor puede ser grave si es que no se cuenta con la capacidad motora suficiente. También es bueno prevenir alguna posible caida sobre elementos como estufas. Para prevenir esto, hay que evitar que la persona mayor realice tareas en la cocina, ayudarlo a movilizarse cerca de aparatos calientes, preferir calentadores eléctricos, etc.

Intoxicaciones: Son muy frecuentes y se pueden dar por medicamentos, calefacción y por limpieza. Para evitar el primer inconveniente sólo basta con suministrar fármacos que no hayan sido prescritos por el médico. En cuanto a la calefacción es bueno que se utilicen equipos en óptimas condiciones, que no generen demasiada toxicidad como lo son el carbón y la parafina.

El buen estado de nuestros adultos mayores, depende en gran medida de los cuidados que podamos proporcionarles nosotros. Como en Salud en tu Hogar somos especialistas en el cuidado de estas personas, proporcionamos los mejores consejos para que puedan ponerse en práctica y así cuidar a nuestros seres queridos en la última etapa de su vida.