La tercera edad es una etapa de la vida en que nos vemos expuestos a muchos cambios. Partiendo por nuestra capacidad física, en donde los movimientos y las articulaciones no son los mismos de años anteriores.


La tercera edad es una etapa de la vida en que nos vemos expuestos a muchos cambios. Partiendo por nuestra capacidad física, en donde los movimientos y las articulaciones no son los mismos de años anteriores. Esto sin duda que merma la autoestima de los adultos mayores, quienes se van percatando de estas limitaciones físicas y mentales.

Además, muchos de sus seres queridos como amigos y vecinos van desapareciendo, ya sea por la muerte de alguno de ellos o por su incapacidad de mantener el ritmo de vida anterior. De cualquier forma, su ánimo también se va deteriorando con el tiempo.

En esta etapa, los ancianos se siente como muebles en la casa de familiares, mientras que otros son enviados a residencias, encontrándose en un ambiente nuevo que les da miedo y en algunos casos, sólo reciben visitas familiares de manera esporádica. Por este motivo, la autoestima del adulto mayor se va dañando de a poco y muchos incluso llegan a experimentar fuertes depresiones.

¿Cómo fomentar la autoestima?

En Salud en Tu Hogar nos preocupamos tanto de la salud física como mental de nuestros adultos mayores. Una buena opción es mejorar la autoestima y la calidad de vida, es a través de actividades lúdicas y culturales, gimnasia, talleres, paseos y actividades en el exterior, etc. Asimismo, es importante que escuchemos y aceptemos sus opiniones, de este modo se sentirán respaldados y a la vez, queridos.

Es importante tener en cuenta algunos factores importantes para elevar la autoestima, como los que procedemos mencionar a continuación:

Potenciar sus capacidades y autonomía: El peor error que se puede cometer es tratarlos como si fueran inválidos o no pudieran hacer nada. Esto impide que puedan seguir siendo autónomos y, además, acelera su degeneración. Es conveniente que sigan teniendo responsabilidades. ya que si logran darse cuenta que continúan teniendo obligaciones, se sentirán útiles.

Respeta sus opiniones: Esto es aún más importante en los temas que los afectan directamente. El hecho de que sean mayores no implica que no puedan decidir qué quieren hacer con sus vidas.

Brindar ayuda a mantenerse activo: Esto tanto en el nivel físico, como también en el mental. Por ejemplo, realizar actividades simples con dar un paseo o mantener una conversación pueden prevenir problemas de salud.

Fomentar sus relaciones sociales: No hay que dejarlos que se encierren en sí mismos. Para ellos es de vital importancia que escuchen sus consejos y que los tomen en consideración. De esta forma, podrán sentirse aceptados y queridos y así podrán obtener una autoestima más alta.